martes 30 de octubre de 2007, 00:00:00
RELATO
|
3 Comentarios
|
866 visitas
Ya conocemos todos que nuestro amigo Eyo es rebelde… Pero si hay algo más rebelde en este mundo… esto es sin duda su pelo y su peinado!
|
[+] click para ampliar |
HECHOS: Cronica 739. El pelo de mi vida!
Se cuenta que de pequeño, un día de luna llena, su Tia Marta, (asesorada y siguiendo los pasos y una receta de la soltera del pueblo), lo mandó afeitar y le dio una ducha de canela junto a no se sabe bien que otro potaje … y tras esa operación, su cabello empezó a crecer abundantemente, sano y abundantemente… pero creciendo como realmente le daba la gana!
Desde ese día, una erecta i peluda escobilla se adueñó de la parte central de su mitra, y una manta brillante desordenada crecio desordenadamente en su lateral!
Era realmente un chiste su cabeza!
Nosotros le llamábamos “PinchEyo”. Y con PinchEyo se quedo.
Juan, David, Jordi, mi hermano y yo, le hacíamos mil bromas con su cabello. Nos cansábamos de decirle “pincho moruno”, "pichito", “Puercoespín”, “Alfiletero humano”, “trompincho”, .. pero al final con "PinchEyo" sé quedó.
Cierto día, no sentamos a la mesa a almorzar. Estábamos todos los de siempre: David, Santi, Jordi, mi hermano y yo… pero.. no estaba PinchEyo.
-¿Donde esta PinchEyo?- le preguntamos a
-Se ha ido a acompañar a tu tía Marta a la peluquería…
No le dimos importancia, y seguimos comiendo.
Pasado un rato, se abrió la puerta y PinchEyo pasó al lado nuestro como “Flash”. Tenía puesta una capucha y saludó a todos, a la volada, levantando tímidamente la mano para irse al segundo piso de la casa rápidamente. Eso nos pareció rarísimo y pensamos que algo se escondía, cuando detrás vino mi Tia Marta para decirnos:
-no molestáis al chico que se ha ondulado el pelo-.
Todos abrimos ojos de bhuo al instante, y nos pusimos a correr para subir al segundo piso.
-Nadie se levanta de esta mesa HASTA TERMINAR TODA
Ese
-Nadie se va de aquí HASTA QUE HAYA LAVADO SU PLATO- nos gritó nuevamente
Nos empujábamos para lavar los platos. Terminamos y subimos corriendo.
Y ahí estaba PinchEyo. Sentado en esa esquina de la habitación, escuchando algo del Rastaman BobMarley cabizbajo… No se había quitado la capucha y con las manos apoyadas en la cabeza nos miró haciendo la expresión de que nada pasaba…
Todos nos sentamos a su lado..calladitos. Lo mirábamos y no decíamos nada.
-¿A ver tu nuevo look?-, le dijo David.
-Noo…. tengo frio-, dijo Pinchito.
Todos insistimos. Y él no decía nada. Inmutable.
En eso que David, de un arranque de habilidad, le quitó la capucha y vimos aquella imagen que, hasta ahora, por mas que intento e intento, no logro sacarme de la cabeza.
Le habían hecho una “permanente”. (creo que así lo llamaban por aquella época a la ondulación de cabellos). Pero ahí no acababa la cosa: Le habían ondulado la parte de arriba, más, los lados seguían con los mismos finos, ondulados y puntiagudos cabellos. Era un crimen a la estética aquel peinado. Y un atentado a nuestra vista también!.
Todos nos tiramos al suelo a morirnos de la risa.
Subió
Yo ya no aguantaba la risa hasta que subió mi tia Nur y nos gritó lo siguiente (aún grabadito en mi mente): - No molesteis mas al chico que él no tiene la culpa de que le hayan hecho eso enl acabeza!!- Yo sentía que me moría de risa.
Claro… PinchEyo no decía nada.
-PinchEyo, la verdad …- le consolaba mi tia a la vez que con cara de pena le acariciaba la cagota…. -Tranquilo hijo… que no se nota -…
!Pero claro que se notaba.. ¡!
La verdad es que a esa peluquera tranquilamente podrían haberle dado 3 años de prisión por semejante atentado. Algunos nos preguntábamos con que alicate hizo tal proeza.. o cuantos petardos habían sido necesarios para hacer eso.
Y así se quedó “PinchEyo” con su peinadito… por un largo tiempo….. Hasta que pasaron algunas cuantas lunas y nuevamente se afeito la cabeza… para dejar crecer nuevamente aquellos cabellitos suyos…
Hasta el día de hoy se afeita
Hay cosas en la vida que ya no tienen solución… mejor dejarlas como estaban.
Enviado por David el miércoles 31 de octubre de 2007
Enviado por Marie el domingo 25 de noviembre de 2007
Enviado por Santi el domingo 25 de noviembre de 2007
Añadir nuevo comentario